El equipo donde se produce la ebullición del refrigerante
producto de la absorción de calor desde el foco frío recibe el nombre de
evaporador. Aunque lo que se produce es una ebullición y no una evaporación,
universalmente se acepta la denominación de evaporador para designar al equipo
donde ocurre este proceso.
Debido a la cantidad y variedad de requisitos que deben
cumplir estos equipos en función de sus diversas aplicaciones, ellos son
fabricados en una amplia gama de tipos, formas, dimensiones y diseños, pudiendo
clasificarse según el medio refrigerado, el principio de operación, las
características de la superficie de transferencia y según la forma de
circulación del fluido a enfriar.
La capacidad de refrigeración de un evaporador está dada
por la razón a la cual se trasmite el calor a través de sus paredes,
proveniente del espacio o producto refrigerado al refrigerante líquido que
circula por su interior, el cual se vaporiza. Esta capacidad está determinada
por los factores que gobiernan la transferencia de calor a través de cualquier
superficie, esto es, el coeficiente de transferencia de calor, el área de
transferencia y la diferencia de temperaturas.
La selección de evaporadores para una aplicación
específica constituye un elemento de utilización práctica. [1]
EVAPORADOR
Se conoce por evaporador al intercambiador de calor que
genera la transferencia de energía térmica contenida en el medio ambiente hacia
un gas refrigerante a baja temperatura y en proceso de evaporación. Este medio
puede ser aire o agua.
Estos intercambiadores de calor se encuentran al interior
de neveras, refrigeradores domésticos, cámaras de refrigeración industrial,
vitrinas comerciales para alimentos y un sinfín de aplicaciones en procesos
para la industria de alimentos, así como en procesos químicos. De igual manera,
también se encuentran al interior una diversa gama de equipos de aire
acondicionado. Es debido a esto que el evaporador tiene un diseño, tamaño y
capacidad particular conforme la aplicación y carga térmica.